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Luego de diez intensos y cansadores días de trabajo, se terminó la Ruta Acceso Exitoso a Mercados Dinámicos desde Territorios Rurales Pobres realizada en Ecuador y Perú entre el 19 y el 28 de marzo. Las diecisiete participantes vinieron de Colombia, Ecuador, Canadá, Perú, Chile, Nicaragua, Nueva Zelanda, El Salvador, España y Tanzania. Participaron representantes de asociaciones de productores, trabajadores de desarrollo, expertos en mercados y miembros de comunidades rurales.
Actualmente los pequeños productores agropecuarios de territorios rurales pobres en América Latina enfrentan enormes desafíos planteados por la creciente liberalización comercial y el aumento de acuerdos comerciales. La reciente Ruta tenía como objetivo llenar un vacío de conocimiento respecto a la inserción de pequeños productores en mercados nacionales, regionales, internacionales tanto como orgánicos y justo. En Ecuador las participantes visitaron a Quesinor, una unión de asociaciones de pequeños productores de queso en la sierra del norte; a Jambi Kiwa, una asociación de cultivadores indígenas de plantas medicinales y tradicionales en Riobamaba, en el pie del volcán Chimborazo en el centro del país; y a CACH, una asociación de tejedoras de paja de toquilla y productoras de artesanía en las áreas rurales alrededor de Chordeleg, en el sur de Ecuador. En Perú, en el departamento de Cajamarca, conocieron a Café Femenino, una asociación de productoras de café en Agua Azul, mientras que en el valle de Huallaga Central -en la selva montañosa del noreste del país- visitaron ACOPAGRO, una asociación de productores de cacao. Los participantes analizaron las cinco experiencias desde cuatro puntos de vista: el mercadeo y oportunidades de comercialización, organización y liderazgo, tecnología e innovación y administración de empresas. Las lecciones aprendidas de los éxitos y fracasos de estas experiencias, de las estrategias y trayectorias seguidas para hacer viable una inserción en mercados dinámicos, fue de alto valor para los participantes. “Una de las lecciones que he aprendido es que es posible hacer cambios sostenibles en condiciones de vida, a través de pequeñas empresas rurales de producción. Pero he aprendido también que los errores pueden arriesgar este sueño, y por eso es tan importante aprender cómo limitar los riesgos," comentó Eybar Insuasty, un abogado de Pasto, Colombia, que trabaja con la Asociación para el Desarrollo Campesino (ADC). Flor Salazar, de Temuco, Chile, es profesor de telar y trabaja en la Fundación Cholchol. "Trabajo con mujeres indígenas Mapuches, ayudándolas a desarrollar sus habilidades de telar y sus diseños textiles. Estoy muy interesada en reconciliar la tradición con la innovación en nuestra producción textil y abrir nuevos mercados para nuestros productos. Veo esta Ruta como una gran oportunidad de aprender acerca de cómo hacer esto,” comentó. |